Evolucionar o morir

viernes, 14 de noviembre de 2014

Reecontrandome

Mientras camino, mientras recorro las calles mis pensamientos más agitados se van, mi conciencia recae en mi cuerpo  y me veo a mi como alguien ajena como una tercera persona que me ve desde el otro lado de la calle y me reconozco. Esa soy yo. Esa soy yo quitándome todos los lazos familiares que me definen o las relaciones pasadas, el trabajo o las amistades. Entonces es como querer encontrarme conmigo y decirme "Mucho gusto, tenía rato sin saber de ti". Es como un nuevo comienzo y aunque estar en este punto no parece tan difícil, lo fue. Iniciar es un proceso mucho más fuerte y pesado, un proceso desgastante para todo el cuerpo, y mucho desgaste emocional. Es buscar la fuerza para decir basta, es la determinación de dejar de buscar excusas, es el coraje de decir quiero algo diferente y sobretodo es la necesidad de volver a encontrarme. 
Sabiendo que ya no era yo misma, decidí tomar un camino nuevo. Pero tomar ese camino significaba verme al espejo y no reconocerme. Yo sabía quién era hace cuatro años y ahora me veo en el espejo donde debería estar yo misma y no me encuentro. No soy esa persona que solía conocer. Entonces comencé a quitarme todas esas capaz que no dejaban verme, que me ocultaban y ese es el momento desgastate. Ese es el momento que me duele, donde tengo que deshacerme de todo lo que no me pertenece cuando ya lo había hecho mío.
Luego sigue la otra parte. Dolorosa, difícil. Encontrarme y no poder estar conmigo. No poder soportarme. Así que no puedo estar sola. Buscó compañía porque sé que estar sola solo hará enfrentarme a ti misma y no te grada lo que soy. O si me agrada pero lo olvidé, porque pasé tanto tiempo siendo otra persona que no soy, que ahora no puedo volver a lo mismo. Pero tengo que enfrentarme, encontrarme, agradarme, y sobre todo quererme, amarme. Porque cuando me ame sabré que nunca más me podré perder de nuevo. 


sábado, 1 de noviembre de 2014

Es momento de pensar enserio

¿Qué quieres? Me preguntaron. Entonces yo me quede pensando tratando de encontrar en mis pensamientos aquel archivo que dijera “Cosas que quiero” pero al parecer no tengo ninguno.
Puedo ir a cualquier parte y pensar en lo que quiero. Que comer, que tomar, que marca de que tamaño, de que costo. Que película, ¡claro! palomitas y refresco, sé que sabor de refresco. Que corte de cabello quiero, que ropa, corte de pantalón tipo de blusa, color. Que perfume usar, no tan dulce, no tan suave. Simplemente son trivialidades, lo sé. Algunas decisiones de la vida son simples y no afectan tu vida. Algunas otras afectan de manera particular lo que puede pasar en tu vida. El punto aquí es saber lo que quieres.  No tengo problemas para decidirme sobre lo que quiero en la vida cotidiana, sin embargo ha llegado un momento en el que me digo a mi misma: Es momento de que pienses en serio lo que quieres.
Diablos. Esta sí que es una cuestión difícil, la pregunta más difícil del examen. No tengo la mínima idea de que responder. Realmente siento que hay miles de caminos que podría tomar pero al analizarlos cada uno encuentro fallas en cada uno. No tengo talento, no podría lograrlo, me costaría mucho. Esas son algunas excusas que pongo al querer seguir un sueño. Yo solía tener muchas expectativas pero parece que ahora solo voy por un camino. Un camino conocido y transitable, la carretera, la autopista que todo mundo toma para llegar al punto conocido. Algunos otros son arriesgados y aunque el camino es empedrado, poco transitado y peligroso aun así se arriesgan, por el hecho de que les encanta ese riesgo. Talvez ese sea mi problema, mi mayor temor podría ser al fracaso, aun sabiendo que el fracaso es una oportunidad para crecer.
Me digo. Debes elegir ahora, no estas completamente perdida para elegir un nuevo camino. Debo arriesgarme. Algunas otras personas crean nuevos caminos y ¿saben algo? Resultan ser los mejores caminos, llenos de aventuras, paisajes y recompensas. ¿Qué sería lo peor que pudiera suceder?

¿Por qué estoy en este punto? Porque hace tiempo atrás yo tome la elección de recorrer un camino y la verdad me gustaba mucho pero es como si me hubiera salido de el, o algo así como si hubiera llegado al final de este y encontrara una bifurcación. Creo que antes de continuar veo necesario hacer las cosas bien. Debo pensar en mí, en lo que quiero. Por recorrer caminos que otros querían para mí, deje de pensar en lo que más e hacia bien.